sábado, 17 de septiembre de 2016

Normas Doctrinales

Esto  creemos  y  por  esto  nos  guardamos  en  Dios.


I-.

 

1.     Creemos que Jesucristo es el Unigénito Hijo de Dios y único Salvador de todos los hombres. (Juan 3:16-18; 1 Timoteo 2:5; Tito 2:14).
2.     Reconocemos y aceptamos que  Él es el único y suficiente Salvador personal. (Juan 1:12; Hechos 4:12; 10:43)
3.     Creemos en la experiencia personal del nuevo nacimiento. (Juan 1:13; 3:3-5; Santiago 1:18).
4.     Buscamos y anhelamos, ardientemente, la llenura del Espíritu Santo (Lucas 11:13; Hechos 4:31) aceptamos juntamente con el testimonio del evangelista Lucas, que somos llenos más de una sola vez, según Hechos 4:30 y la exhortación del apóstol Pablo a los Efesios de que seamos llenos del Espíritu Santo, (aunque ya ellos habían sido llenos una vez como lo registra Efesios 1:13-14), creemos en la llenura con la clara evidencia de hablar en otras lenguas (Hechos 2:1-4), pidiendo en oración constante y fervientemente poder interpretar esas lenguas (1 Corintios 14:13), creemos que siguen vigentes todas las manifestaciones de los dones del Espíritu Santo que son veinti seis (no nueve). (Isaías 11:2; Romanos 12:6-8, 1 Corintios 12:8-10; Efesios 4:11).
5.     No descansamos hasta ver, en nuestra vida cotidiana el Fruto del Espíritu que manifiesta la naturaleza de Cristo, la cual debe ser desarrollada en nosotros (Gálatas 2:20; 5:22-25; Tito 2:11-12)
6.     Creemos que debe haber llamamiento directo del Espíritu Santo a algunos de los oficios del ministerio, de:  1. Apóstoles;2. Profetas;3. Evangelistas;4. Pastores y 5. Maestros. (Hechos 13:2, 4, Hechos 16:6-10).
7.     Creemos en la Santa Biblia como el único libro inspirado por el Espíritu Santo. (2 Timoteo 3:16).
a.     Reconocemos y aceptamos totalmente sus sesenta y seis libros como instrucción divina, desde Génesis hasta Apocalipsis.(2 Pedro 1:19-21). Consideramos la Biblia como el libro sagrado, infalible y capaz de ser adoptado como norma de conducta espiritual, moral, social y ética mientras tengamos vida. (Josué 1:8). Aceptamos sus escritos como la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas en el hogar, en la sociedad, y la conducta ministerial, de cada uno de sus miembros (Deuteronomio 6:6-9).
b.    Rechazamos irrevocablemente la inclusión de los libros apócrifos por no ser inspirados por el Espíritu Santo, además de ser contradictorios; respetamos la decisión equívoca de las Sociedades Bíblicas que los incluyan, pero rehusamos su inclusión en la Santa Biblia.«Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras»(Proverbios 30:5, 6; Hebreos 4:12).

II-.

1-Sobre nuestra posición y creencia en el misterio de Elohim: La Deidad del Padre, Deidad del Hijo y Deidad del Espíritu Santo, sabiendo que la palabra tanto en hebreo como en griega Deidad establece tanto la divinidad del Padre, la Divinidad del Hijo, la Divinidad del Espíritu Santo, constituyéndolos Dios=Elohim. (Génesis 1:1, 26; Génesis 11:6-7; Mateo 3.17; Hechos 2:34; 2 Corintios 13:14).
a     Creemos, por medio de investigaciones hermenéuticas la palabra trinidad no aparece en las Sagradas Escrituras, sino que fue incluida por los llamados padres de la Iglesia para refutar el concepto Arriano que trataba de separar de la Iglesia, la fe viva en la Persona maravillosa de Jesús, negando sus funciones divinas dentro de la Deidad (1 Juan 2:18-23). Estos padres “apostólicos” supuestamente fueron discípulos de los apóstoles de Cristo, que aparecen por primera vez a partir del año 100, d.C, Sin embargo, sí creemos y aceptamos el misterio de la Deidad, que nos revela la realidad de un Dios verdadero, Padre de todos los hombres (Ezequiel 18:4, 20), quien envió a su Hijo Jesucristo, como el Redentor de todos los hombres (Isaías 42:2; Mateo 3:17), que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, que es Dios (Hechos 5:3-4), por lo que aceptamos que:
                                                         i.      EI Padre es Dios (Juan 14:1).
                                                      ii.      EI Hijo es Dios (Juan 1 1, 49, Juan 20:28).
                                                   iii.      EI Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4).
b         Creemos que los tres operan en equipo de unidad desde la rebelión de Lucero, y son uno en elpropósito de la redención (1 Juan 5:7-11). Las Escrituras nos muestran la labor unida de Elohim en la creación. En la que los tres forman parte activa. (Génesis 1:1-3; Salmo 104:30; Proverbios 8:25-30), también los tres contribuyen aportando los Atributos de sus Personalidades compartiéndolos con los creyente (2 Corintios 13:14). Definitivamente los Tres son Personas reales y forman una unidad estupenda. (Hechos 7:55-56).

c.     Creemos que el Padre es Dios no creado ni engendrado, siempre eterno, siempre existente, sin principio ni fin, que nunca en su Persona real y física ha sido visto, pues vive rodeado de luz (Juan 1:18; 1 Timoteo 6:16; 1 Juan 1:5). Aunque existen teofanías de su Persona  (Daniel 7:13-14).
d.    Creemos que Jesucristo es Dios, no creado, solo engendrado por medio del Espíritu Santo al ser concebido por la vírgen  María, para realizar nuestra redención (Lucas 1:26-35; 1 Timoteo 3:16). Creemos que nació como Perfecto hombre al ser concebido biológicamente por su madre María que le impartióveintitrés cromosomas, pero sin pecado original, por cuanto no tuvo padre humano sabemos que biológicamente son los padres quienes transmite la herencia genética humana, por lo cual fue Hijo de Dios quien por el Espíritu Santo le impartió los otros veintitrés cromosomas que completan las cuarenta y seis cromosomas que forman a los humanos; (Lucas 1:35), reconocemos que Él ·fue un Hombre perfecto concebido, formado biológicamente en el vientre de su madre. (Salmo 139:13-16; Hebreos 2:14-17; 4:15) ,y a la vez era perfecto Dios, de la misma esencia divina sin ser el Padre (Juan 14:28), ni el Espíritu Santo, siempre existente en la eternidad con el Padre (Génesis 1 :26; Proverbios 8:22-30; Juan 17:5), que se despojó a símismo del derecho de usar su condición de Dios al ofrecerse en la eternidad, (Isaías 6:8) condición que se cumplió al al nacer como Hombre. (Filipenses 2:5-11).
e.     Creemos que el Espíritu Santo es Dios no creado, nunca formado, siempre existente con el Padre y el Hijo en completa existencia de armonía y colaboración en todos los proyectos, propósitos y planes de la creación (Génesis 1:2), constituido y enviado por el Padre y por el Hijo a la iglesia como único agente en la conducencia y protección de Israel pueblo de Dios el Padre (Isaías 63:8-14), y después de la muerte y resurrección de Jesucristo quedó en cargado del cuidado y preservación de la pureza de la Iglesia (Juan 14:26; 16:13-14; Hechos 5:3-4; 13:2-4; 16:6-10).  Creemos que hasta el arrebatamiento de la Iglesia, (1Tesalonicenses 3:14-17; Efesios 4:30) el Espíritu Santo ha sido agente divino de reclutamiento y elección de los santos y notificador de los pecadores (Juan 16: 7-11). Gobernador y asministrador de la dispensación de la graca.

III-. Nuestra posición acerca de las doctrinas generales de la Iglesia mientras se encuentre en la tierra


1.     Creemos que el pecado original se concibió en la tierra original dada a Lucero al principio para que la administrara, (Ezequiel 28:13-19); la rebelión de Lucero fue la que provocó que el pecado se introdujera en el universo, mucho antes de que Adam fuera creado. Esto lo podemos leer en el libro del profeta Ezequiel, porque a él se le reveló esa situación y el desordenamiento de la tierra como le fue revelado a Isaías. (Isaías 14:12-15). La rebelión de Lucero trajo como consecuencia la desorganización de la primera tierra creada por Dios; (Génesis 1:1-2; Isaías 45:18). Por la separación de Lucero constituido en Satanás (adversario), y al ser alejado de Dios y de su Reino Dios hizo cubrir la tierra de tinieblas como señal de luto por él. (Ezequiel 31:3-16). Cuando Dios decide reorganizar la tierra porque como Él mismo lo testifica no la creó en vano, sino para que fuese habitada la creó, (Isaías 45:18), es cuando crea al hombre al reorganizarla, y le pone nombre a: Adam,y lo deposita en el huerto del Edén. (Génesis 2:15); creemos que la segunda incursión de Satanás contra Dios y su Reino es cuando seduce a la mujer engañándola. (Génesis 3.1-5; 1 Timoteo 2:14).
Creemos que el hombre fue creado en un estado de madurez emocional y espiritual, capaz de obedecer todo lo establecido por Dios, su Creador, ¡Pero no era inmortal !La inmortalidad la sacó Dios el  Hijo al mundo por su muerte y resurrección, y esto es lo que debe anunciarse por el Evangelio. (2 Timoteo 1:8-10; Romanos 16:25-27).
a.     Adam debía desarrollar una administración sabia de toda la tierra en perfecta armonía con la mujer (Génesis 1 :27-29),antes de crear a la mujer, Dios concertó un pacto verbal con Adam.(Génesis 2:15-17).
b.     Creemos que, con el correr del tiempo, Adam violó lo establecido, desobedeciendo al comer del árbol prohibido dejándose seducir por la mujer, quebrantando así el pacto concertado con Dios (Oseas 6:6-7); creemos que esta violación se constituyó en su único pecado. (Romanos 5:12-16), por cuyo pecado de desobediencia condenó al mundo, desde el huerto del Edén hasta la Cruz del Calvario; por su desobediencia el mundo entero (hombres, mujeres y niños) quedó sujeto al pecado de desobediencia, siendo este pecado el punto de partida para todos los demás pecados hasta degenerar en iniquidad. (Génesis 6:5; Romanos 1:18-31; Romanos 5:12).
c.      Creemos que a partir de la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario, el hombre ha quedado libre del pecado del huerto (Romanos 6:6; Ezequiel 18:1-20; 2 Corintios 5:17; Gálatas 6:15), porque Adam como el hombre viejo en el plan divino, llamado el primer Adam; fue sustituido por Jesús, llamado el Segundo Hombre, (1 Corintios 15:42), por tanto, Segundo Adam en el propósito eterno, en quien somos nueva creación. (Gálatas 6:15), por tanto, creemos que todo niño que nace es libre del pecado del huerto; pero, sin embargo, como el mundo está bajo la influencia del maligno (1 Juan 5:19), tanto los niños, a medida que van creciendo, como los jóvenes y hombres, son seducidos a practicar toda clase de pecado a causa del desconocimiento de la realidad del amor de Dios, manifestado en la muerte de cruz de su Hijo, pecados de los que serán libres cuando reconozcan a Jesucristo como su suficiente Salvador personal (1 Timoteo 2:14).

2.     Creemos en la completa obra realizada por Jesucristo como nuestro sustituto yendo por nosotros a la cruz; de modo que ahora al recibirlo estamos completos en Él.(Colosenses 1:15-19; Colosenses 2:9-10); por supuesto que debido a que a millones de creyentes se les hace difícil de comprender los privilegios de la obra de Cristo Jesús en el calvario, añado el privilegio que tenemos al ser santificados (purificados y separados automáticamente para Dios al aceptar su sacrificio por nosotros), sin que ignoremos el proceso que atravesamos mientras estamos siendo desarrollados en la maduración a través de nuestra relación vertical con Dios, y vamos siendo transformados de día en día, hasta ir adquiriendo la imagen del Señor Jesús, (Romanos 8:29), regeneración de conducta, que es un proceso por el que todos estamos llamados a pasar delante de Dios, delante de los hombres y delante de los principados y potestades en las regiones celestes. Creemos en la santificación definida y los diferentes tiempos que representa dicha palabra, al considerar los tres términos griegos que especifican sus funciones en el plan de salvación:
a.     Primero creemos que el Espíritu Santo nos seleccionó de entre los pecadores de este mundo (esto es santificación=separación). Segundo, que al nosotros reconocer nuestra condición de pecadores nos arrepentimos y automáticamente se nos adjudica la segunda fase de la santificación, que es la de purificación de nuestras almas por la sangre de Jesucristo que nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7). Al aceptar su sacrificio en fe, automáticamente somos apartados para el uso y servicio de Dios. De esto nos habla 2 Tesalonicenses 2:13, donde el apóstol Pablo usa el verbo griego hagiazo que significa que somos apartados por el Espíritu Santo como posesión de Dios, el apóstol Pedro amplia este principio explicando que fuimos apartados por el Espíritu Santo para obedecer a la verdad que está en Jesús y ser rociados, katharismos, purificados con la sangre de Jesucristo, para el exclusivo uso de Dios.(1 Pedro 1:2).
3.     Creemos que el arrepentimiento es el primer paso necesario para la salvación (Mateo 3:1-2; 4:17; Hechos 2:37-38; Hechos 10:42-43; Hechos 11:18):
a.     Arrepentirse nos habla de cambiar de conducta por regeneración progresiva. (2 Corintios 3:18);
b.     Arrepentirse es devolver lo ajeno al que se había defraudado, (Lucas 19:8), Efesios 4:28; 2 Tesalonicenses 3:6-15).
c.      Arrepentirse es volverse a Dios de todo corazón cuando se reconoce que se le ha ofendido.

4.    La justificación por la fe en Cristo
a.     Creemos que cuando aceptamos el hecho histórico de que Jesús murió por nosotros en sustituyéndonos a nosotros en la cruz, la vida justa de Él nos es acreditada a nuestro favor; por lo cual Dios nos ve como seres absueltos, perdonados, libres, justificados por nuestro acto de creer en el sacrificio de su Hijo. (Romanos 5:1-11), de modo que entendemos que Dios nos recibe como hijos en una nueva relación, hechos perfecto en el espíritu (completos) porque hemos sido acercado a la congregación de los primogénitos que están inscritos en el cielo, (Hebreos 12:22-25), al tener espíritus perfectos,estamos completos de todo lo que se requiere de nosotros para hacer la voluntad de Dios por su Espíritu en nosotros.

5.    El nuevo nacimiento
a.     Creemos que al arrepentirnos de nuestra vida pasada y aceptar a Jesucristo como nuestro Salvador, somos justificados y damos inicio a una nueva relación con Dios, ¡Este es el efecto de aceptar la Palabra del anunció del Evangelio, con el cual nacemos de nuevo a la comunión descontinuada por el pecado de Adam en el huerto!; por este acto de fe, ahora somos nueva creación al considerarnos descendencia del Segundo Adam. (1 Corintios 15:45-47),
b.     Creemos que el nuevo nacimiento nos es acreditados al entregar nuestras vidas a Jesucristo en quien somos justificados, santificados, y recibimos redención de parte de Dios. (1 Corintios 1:30), somos hagioi, santos en Él, al acercarnos a Dios el Padre, somos santificados(hagiasmos=santificación o apartamiento por Dios y para Él), estado al que Dios nos llama y por el cual nos concede tal estado de hagioi santos=santificados delante de Él, por su sola gracia la cual nos es anunciada por medio del evangelio, iniciamos así, un proceso en el que vamos siendo santificados (regenerados), en nuestra vida diaria por la sola gracia y única ayuda de Dios el Espíritu Santo, esto habla de un proceso diario al que hemos sido introducidos para vivir en consagración de nuestro temperamento hasta que adquirimos el Carácter de Cristo el Hijo; al ser obra exclusiva de Dios el Espíritu Santo, el Señor Jesucristo que fue dirigido por el Espíritu Santo a ese estado sobrenatural nos exhorta diciendo a través del apóstol Juan, diciendo: «… y el que es santo, santifíquese todavía». (Apocalipsis 22:11). El verbo que emplea Juan allí es hagiazeto, que tiene que ver con la regeneración diaria, porque es una invitación a consagrarse como un acto dela voluntad de mantenerse cerca de Dios. Hagamos un repaso otra vez los tres tiempos en la santificación, de los cuales dos son instantáneos, y uno progresivo:
                                                             i.      Apartamiento del mundo para ser rociados por la sangre de Jesús ‘hagiasmos’,(Romanos 1:1; 1 Pedro 1:22).Acto realizado por Jesucristo en nuestro lugar, esta acción se activa automáticamente al aceptar a Jesucristo.
                                                          ii.       Purificación por EI rociamiento de la sangre hagiazo (Hebreos 9:22).Acción inmediato al aceptar a Jesucristo.
                                                       iii.      Consagración expontánea por un acto de nuestra voluntad al reconsagrarnos a Dios, de hagiazeto, acción que es progresiva, para cumplirse diariamente en nuestra vida.

6.     Consagración, re-dedicación que va desarrollando regeneración o cambio en la conducta diaria.Entendemos que cuando Jesucristo dijo: «por ellos yo me santificó a mí mismo». (Juan 17:19);se estaba consagrando para morir por sus discípulos, puesto que no Él no necesitaba ser ni apartado, ni limpiado (purificado con sangre), Él se estaba reconsagrando para morir, estaba poniendo su voluntad en las Manos del Padre; por esto entendemos que la santificación es un proceso hacia la regeneración de conducta diaria, como le dijo Jesús a Juan en la Isla de Patmos: «el que es santo, (Apartado) santifíquese todavía o sea, (purifíquese más por consagración)». (Apocalipsis 22:11). Por esto creemos en la regeneración, transformación por reformación de la conducta espiritual, moral, y social (1 Corintios 13:11; Efesios 4:22-32; 5:1 al 6:1-9; Colosenses 3:5; Santiago 1:19-27)

7.    EI Bautismo en Agua
a.     Creemos en la ordenanza del Bautismo en Agua como el acto que sella nuestra identificación con Cristo, porque al descender a las aguas, nos estamos haciendo uno con Él en su muerte y resurrección y somos sepultados con Él en su muerte al descender a las aguas.  (Romanos 6:1-14). Al salir del agua, estamos testificando que hemos muerto para el mundo y ahora viviremos para Dios. (Romanos 14:7-9; Gálatas 2:20).


8.    La Santa Cena
a.     Creemos que la Santa Cena es una ordenanza que sirve de recordatorio profético en memoria de Él para conservar la unidad corporal de la Iglesia, hasta que Cristo vuelva a la tierra otra vez (Mateo 26:26-29; 1 Corintios 11 :23-26).
b.     Creemos que debe ser tomada desde una copa, que simboliza el propósito por el cual fue derramada la sangre (1 Corintios 11:25; Mateo 26:27; 1 Corintios 10:16-21). ¡Uno por todos!
c.      Creemos que un cuerpo fue herido, y una sangre derramada, por tanto la Santa Cena no es un brindis en el que cada uno toma su copa particular sino un símbolo de la unidad del cual tomamos todos (I Corintios 11:27-34). Creemos que el propósito es el de preservar la armonía y la unidad para no morir físicamente como Judas, o espiritualmente decaer como muchos decaen y a veces no saben la razón por la que hay tanta enfermedad en las congregaciones cuyos miembros, toman la Cena del Señor sin discernir la finalidad de su entrega para que vivamos como un solo corazón y una sola alma. (Hechos 4:32-35), porque somos su cuerpo espiritual (La iglesia); si tenemos una congregación de miles de miembros, se hace posible que de a cien en cien ministros se suministren la copa a los demás. Es decir, cien ministros para mil personas, y así sucesivamente.
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9.    Sobre el Bautismo en el Espíritu Santo
a.     Creemos en el Bautismo del Espíritu Santo con el cual somos injertados al Árbol-Cristo, y somos injertados como pámpanos en la vid (Juan 15:1-2; Romanos 11:27); y automáticamente somos sumergidos como órganos vivos en el Cuerpo de Cristo. (1 Corintios 12-13).
b.     Creemos que por la llenura con el Espíritu Santo somos asimilados, incorporados como miembros activos del Cuerpo glorioso de Cristo (1 Corintios 12:13-30; Romanos 12:4-21) por medio de la unción que nos imparte la llenura del Espíritu Santo, somos equipados con las herramientas cuya primera señal es el hablar en lenguas (Hechos 2:4; 10:44-46; 19:6; 1 Corintios 14:2, 4-18; 2 Corintios 10:3-6).
c.      Creemos que la unidad de la iglesia es sumamente necesaria para la proyección del testimonio de poder que debemos presentar al mundo. (Juan 13:35). Creemos que somos el vehículo de expresión, como cuerpo de Cristo en la tierra, para que sea manifestada la naturaleza de amor del Padre, la naturaleza de obediencia del Hijo y la naturaleza de poder del Espíritu Santo mediante los dones espirituales y el Fruto impartido por el Espíritu Santo.Porque: La iglesia cuyos miembros viven en plena armonía con su Cabeza Cristo, es el vehículo, la morada de Dios el Espíritu Santo para expresar la vida del Padre y el Hijo en nosotros. (1 Juan 4:17).

10. Sobre el arrebatamiento
a.    Creemos en el arrebatamiento de los santos.
b.     Creemos que la Iglesia será arrebatada hacia las nubes para recibir al Señor en el aire, (1 Tesalonicenses 4:15-17) e irá al tercer cielo (El Paraíso), donde se celebrarán las bodas del Cordero. (Apocalipsis 19:6-9).
c.      Creemos que con el arrebatamiento la Iglesia será preservada de la ira de Dios sobre el mundo (Apocalipsis 3:10), que será librada de la hora en que estará reinando el anticristo junto a los diez reyes del Imperio Romano restaurado (Apocalipsis 17:12-14).  Creemos que al fin del Armagedón, Cristo volverá con la Iglesia esta vez como sus soldados de batalla para establecer su Reino (Apocalipsis 19:11-21; Zacarías 14:1-5; 1 Tesalonicenses 5:9-11; Isaías 2:1-4).

11. Sobre la gran tribulación
a.     Creemos que la gran tribulación esta reservada para los santos del Altísimo (Daniel 7:21). Israel, el pueblo de la promesa, la nación a la que Daniel oyó que se les llama los Santos del Altísimo.
b.     Los santos de la Iglesia ciertamente también somos llamados hijos Altísimo, al ser hermanos del Hijo del Altísimo (Lucas 1:32; Lucas 6:35). Si embargo, la gran tribulación es para Israel, llamado Jacob, debido a su estado de impiedad (Jeremías 30:7). ¡No para la iglesia!
c.      Creemos que la Iglesia no está llamada a recibir el reino prometido para ser gobernada (Daniel 7:18-22,27), sino que la Iglesia va a gobernar junto con Cristo (Mateo 19:28; Apocalipsis 2:26) , Creemos que conforme a la costumbre oriental, Jesus usó la parábola de las bodas (Mateo 25). Las fiestas de las bodas en el oriente duran siete días, a veces más; de modo que mientras la iglesia esté en el Paraíso de fiesta, gozando de las bodas (unión física con el Cordero), en el mundo llamado “las tinieblas de afuera”, se estará efectuando la gran tribulación que culminará con la segunda venida de Cristo con su Iglesia (Mateo 25: 1-13; Zacarías 14:2-16; Zacarías 12:2-13; Zacarías 12:1-14).

12. Sobre la segunda venida
a.     Creemos que Jesucristo volverá a la tierra por segunda vez (Hechos 1:9:11; 3:19-21; Judas 14).
b.     Creemos que el arrebatamiento no es la Segunda Venida; porque el Señor cuando arrebate a la Iglesia no va a poner sus pies sobre la tierra, sino que nosotros subiremos hasta Él (1 Tesalonicenses 4:15) para ser transformados en las nubes con cuerpos semejantes, iguales, parecidos al de Él (1 Corintios 15:51-53; Filipenses 3:20-21; 1 Juan 3:2). Y luego descenderemos con Él, el apóstol Pablo llama a este acontecimiento "la venida del Señor" para nosotros recibirlo "en las nubes", no Segunda Venida (1 Tesalonicenses 4:15; Apocalipsis 10:7); para que sea Segunda Venida, el Señor tiene que poner sus dos pies sobre la tierra de Israel, la misma tierra que pisó una vez, específicamente sobre el monte de los Olivos. (Zacarías 14:4).

13. Sobre el reino de Cristo en la tierra
a.     Creemos que cuando Cristo vuelva por segunda vez, va a unir a la nación de Israel -que en la actualidad se encuentra dividida por tendencias políticas diferentes-, y aun espiritualmente. (Ezequiel 37:10-28.  Léase especialmente los versos 22 al 25; Jeremías 33:24, 26).
b.     Creemos que luego de atar a Satanás en su Segunda Venida y al anticristo y al falso profeta (Apocalipsis 19:19-20; 20:12), comenzará el reino profetizado por Daniel (Daniel 7:13-14,22,27), visto por Nabucodonosor, como la piedra que llenó la tierra (Daniel 2:34-35, 44), mostrado a Isaías (Isaías 66:17-25); visto por Miqueas 4:1-4; y Zacarías 8:20-23.
c.      Creemos que será. un reinado de mil años literales, conforme a Apocalipsis 20:2-7, al cabo de los cuales Satanás será suelto e irá a engañar a Rusia y a todos sus países satélites que se sometieron al reino de Cristo por la fuerza, esto incluye a los árabes, los persas (iranies), los babilonios (los de Irak), y los sirios, los levantará contra el reino de Cristo; subirán a Jerusalem y allí, Dios el Padre los detendrá (Apocalipsis 20.7-15), y lanzará a Satanás por la eternidad en el lago de fuego donde mil años atrás habían sido arrojados el Anticristo y el falso profeta. (Apocalipsis 20:10).

14. Sobre el juicio final ante el Trono Blanco
a.     Creemos que después de que Dios cumpla a su pueblo todo lo prometido, vendrá el juicio de todos los pecadores .(Daniel 7:9-10; Apocalipsis 20:11-15).
b.     Creemos que ningún creyente en Cristo estará ante ese trono por cuanto ninguna condenación existe para los que están en Cristo Jesús, sobre todo al estar inscritos en el libro de la vida. (Romanos 8:1, Apocalipsis 21:27).
c.      Creemos que.la humanidad pecadora será la que estará recibiendo la recompensa de haber resistido el testimonio que de Cristo dio el Espíritu Santo a través de la Iglesia. (Juan 16:7-11; Apocalipsis 21:7-8).

15. Sobre la eternidad
a.     Creemos que después del juicio final el Señor purificará la tierra (2 Pedro 3:7-10); la nación de Israel poseerá la tierra prometida ha Abraham como heredad para siempre para ser disfrutada y administrada por su descendencia. (Génesis 17:1-9; Mateo 5:5; Salmo 115:16; Isaías 37:25).
b.    Creemos que la Iglesia morara en el cielo, y al tener cuerpos  semejantes al del Señor, como les prometió a sus apóstoles: «Donde yo estuviere allí estarán ustedes» (Juan 17:24; 12:26; Apocalipsis 3:12; 1 Tesalonicenses 4:17, 1 Corintios 15:51) Creemos que después del arrebatamiento al ser transformadosestaremos siempre con el Señor, por los siglos de los siglos, donde Él vaya nosotros iremos juntamente con Él, amén. Así será, Señor Jesús.


Por estas normas de creencia velamos, y nos guardamos hasta la muerte física o el arrebatamiento.


Al terminar de leer nuestra regla de fe, respetamos su parecer y derecho de disentir y no estar de acuerdo conmigo en todo. Personalmente sé que no seremos levantados por creer lo que entendemos como “doctrina”, sino por vivir unidos a Aquel con el que somos un espíritu. (1 Corintios 6:17).

Maestro  Responsable
Dr. Luis Mercedes

A los Pies de Jesucristo


Epístola sobre las manipulaciones del alma en lo profético

El  peligro  de  las  manipulaciones  del  alma  en  lo  profético
En estos tiempos finales y decisivos en los que Dios está trayendo cambios sustanciales en Israel en el Medio Oriente, y en Occidente renovando a la iglesia, una de las cosas que estamos experimentando de manera definida y clara es la restauración del oficio de apóstoles y profetas que en los últimos cincuenta años han estado exponiendo a la iglesia a la voz del Dios de todo propósito, que siempre ha hablado, y seguirá hablando mientras estemos en el mundo; el Cuerpo de Cristo está siendo introducido a avances poderosos en el mundo espiritual;de todo esto es consciente el reino de las tinieblas en las regiones celestes, en los cuales Satanás y los principados y potestades están siendo notificados cada vez que escuchan las voces de los estrategas de Reino cuando hablamos de estos avances poderoso. [Efesios 3.10], los cuales indican que Dios está preparando todas las cosas antes de enviar a su Hijo a la tierra por segunda vez, [Hechos 3:21]. De manera que por las cosas que están sucediendo en el mundo podemos afirmar con autoridad de Dios, que estamos viviendo los más maravillosos tiempos de la Iglesia dentro de la cual se están gestando los movimientos más sorprendentes del Espíritu de toda la historia; pronto la Iglesia de nuevo proclamará por todos los continentes con un impulso maravillosa ¡Que Jesucristo es el Señor sobre toda la tierra para gloria de Dios el Padre!Olas poderosas del Espíritu están siendo imparables (en unos países más que en otros); porque como siempre ha sucedido en el pasado,los que se habían atrasado, cuando de nuevo Dios rompe la pasividad de la iglesia y remueve el nido de las águilas;estos queiban a la delanterapero que se detuvieron más de lo debido girando alrededor de las bendiciones de las olas pasadas,ante cada nueva operación del Espíritu Santo para ampliar la verdad; se asustan y en vez de pedir ciencia, sabiduría e inteligencia espiritual en discernimiento para comprender lo que está sucediendo ahora, tornan sus ojos al pasado erróneo y se paralizan mentalmente, por lo que no pueden continuar con el Espíritu Santo en el entendimiento de la verdad que llega para elevar a la iglesia; y precisamente por sus experiencias dolorosas del pasado, y por la falta de conocimiento pleno deciden oponerse a salir de la comodidad que les dejó la ola pasada, de manera que a pesar de que vivimos en el siglo XXI, todavía resuena la palabra profética de Oseas cuando escuchó la voz de Dios decir: «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también me olvidaré de tus hijos». [Oseas 4:6]; aunque no lo notemos,se vuelve a repetir el dicho profético de que: Muchos de los primeros en ir a la delantera en pos del Espíritu, se estancan y se enfrían, y pasan a ser los postreros (últimos) en responder a cada nueva ola del Espíritu porque espíritus de temor de las tinieblas los envuelven. [Mateo 19:30; Mateo 20:16]; lo más triste es que en vez de crecer en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo que Dios está concediendo en cada ola del Espíritu, se sigue creciendo en afianzar los “dogmas doctrinales añejos” que alejan de la unidad basada en el crecimiento en la fe y el conocimiento de Cristo el Hijo de Dios. [Efesios 4:13; 2 Pedro 3:18].Por supuesto que entendemos con toda claridad que: Doctrinas son indispensables para mantenernos en el Camino a nivel de enseñanzas; pero éstas jamás podrán sustituir la experiencia vivencial de la relación con Cristo Jesús revelado a nuestros espíritus por el Espíritu Santo, por cuanto hablar del Camino, es referirse a una senda de relación íntima, clara definida con una Persona que prometió manifestarse a nosotros. [Juan 14:21; Hechos 9:1-15;  Hechos 18:9];

Lamentablemente todavía hoy en el siglo XXI, las interpretaciones teológicas, siguen privando del vínculo de la amistad y la relación profunda con el Cristo de Dios, y esto es lo que priva a los dirigentes del cuerpo de Cristo a relacionarnos en Él; lo peor de todo esto es, que durante los últimos 40 años observamos la detención en la relación que Dios propició en cada actividad que nos acercó en el pasado; porque seguimos confundiendo el hecho de que estar juntos por causa de algunos de esos eventos en pro de las almas(que no necesariamente fue, ni bíblicamente los podemos considerar) parte de la unidad que describe Efesios 4:1-6. Definitivamente cuando tenemos que sacrificar principios fundamentales para “no romper la unidad”, fallamos en entender que unidad basada en creencias de conceptos, nada tiene que ver con aquello de rechazarnos porque unos no creen en las lenguas, mientras que otros porque no creen en apóstoles, ni profetas se privan de compartir en el vínculo del amor de Dios, otrosporque no cree en la segunda venida de Cristo tienen sus “razones” para no unirse a nadie que no crea como ellos; están los que se sienten unigénitos de la verdad porque dicen que el “rapto no está en la Biblia” (Lo cual es verdad), porque la palabra “rapto” como referencia a la Iglesia no se menciona con ese término, como sí se menciona la palabra arrebatamiento ¡Que sí es Bíblico!  Por estos y muchos otros detalles magnificados por los infantes espirituales que todavía siguen al frente del pueblo revestidos de “experiencia por causa de los años”, pero detenidos en el crecimiento interior acerca de los tiempos proféticos, es que escucho muchas salidas Salomónicas que sugieren por ejemplo: -que mejor procedamos en amor, que no toquemos nada que asuste, incomode o aleje de nuevo a los siervos que se están acercando-. Mi pregunta es, y siempre será la misma.  ¿No son estas resoluciones infantiles, más que maduras? Lo que en verdad puedo ver es a muchas personas que se están acercando a las reuniones que Dios por su Espíritu está fomentando para fortalecer la armonía, por la única realidad que puedo percibir. Que en estos tiempos de definiciones claras, existe un profundo vacío de contenido en las denominaciones tradicionales, y sus dirigentes, saben que saben, que necesitan urgentemente algo que los oxigene hacia el interior de las mismas, desde la década de los noventa me ha tocado escuchar a muchos ministros decir: ¡Que no están encontrando respuestas sólidas y prácticas en sus denominaciones! Consciente de esto mientras vivía en Costa Rica desde 1999 estuve sugiriendo a la entidad Alianza Evangélica Costarricense, de la posibilidad de levantar un ente neutral que proveyera alimento espiritual más allá de la cobertura legal que provee esa entidad a las congregaciones afiliadas, que a su vez reciben cobertura también legal de sus organizaciones, de manera que nos unimos en equipo un grupo de apóstoles reconocidos y levantamos el Consejo Nacional de Apóstoles que provee cobertura espiritual a la nación, y alimenta de manera interdenominacional a las diferentes organizaciones tradicionales.  Conociendo esto, sigo insistiendo en que se unan los dirigentes con apostolado santo, para que levanten Consejo de Apóstoles en todos los continentes, porque así ningún ministerio que se sienta sin apoyo espiritual o se sienta abandonado, no tiene por qué salirse de donde está. Porque personalmente creo que nadie debe salir de donde está para buscar otras alternativas.  Definitivamente NO, tenemos que abandonar a los compañeros de labores en una ciudad, pueblo o país si han trabajado unidos por una organización, sino que todos debemos comprender que Dios está provocando hambre de su poder en su pueblo, ¡ojo! Hambre de ver su poder, ¡Todavía esto no es hambre de Dios por Dios mismo!cierto que es hambre de ver más de sus manifestaciones de poder, porque en realidad quieren salir del desierto y la sequedad espiritual que los años de dogmatismos han dejado en su vidas ministeriales, ¡Pero todavía no sentimos hambre de correr a Dios por Dios mismo, para conocerlo hasta donde Él se deja conocer! Es en este ambiente de soledad interna donde las reuniones ministeriales llámense pastorales, evangelísticas, o de presbiterios de apóstoles, profetas y maestros están proveyendo una alternativa, porque en las mismas se ora con intensidad, se experimenta el fuego del Espíritu y un refrescamiento espiritual y en muchas medidas se incrementa la búsqueda de más intimidad con Dios Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, porque orar juntos nos puede renovar la unidad basada en nuestra relación con una Persona única, inmarcesible y glorificada; por la cual sabemos quiénes somos delante de Dios, y entendemos con claridad quién es nuestro Padre, porque hemos sido revestidos de Cristo por un bautismo de fuego, por esta razón como ministro serio considero que ¡No deben abaratarse ninguna de las reuniones que se están generando y atrayendo ministros renuentes en el pasado pero que ahora se están acercando de nuevo, porque este mover está sucediendo en todos los continentes; de manera que de nuevo se están acercando en las diferentes ciudades de América, Europa y el mundo los llamados por Dios!  ¿No es esto una clara evidencia de que en algo hemos reflexionado todos, y que más bien los que están volviendo demuestran con su actitud que están dispuestos a que caminemos juntos a pesar de,? Si las aguas del conocimiento han estado creciendo en los continentes, necesitamos escuchar hoy con más detenimiento lo que ayer no supimos ver ni oír con oídos espirituales, porque queramos o no en algo hemos crecido.

Si en el pasado algunos hermanos (Los que no han tenido la experiencia del Pentecostés con todas sus evidencias bíblicas), y otros  que supuestamente siendo llenos del Espíritu Santo, pero como no creen “algunas cosas raras”, se retiraron de la comunión,debemos actuar con prudencia no volviendo a cometer los mismos errores del pasado de abaratar principios por tener bultos; porque definitivamente aunque creamos que no, tiene resultados superfluos cimentar relaciones sobre la base  de “creencias teológicas”, o por causa de “actividades”, NObasadas en una vivencia práctica en el conocimiento de Cristo Jesús y su Persona, porque definitivamente tarde o tempranoesto sí hace daño a la unidad que debe ser centrada en Él.

Ciertamente si seguimos los mismos patrones de “prudencia temerosa por causa del pasado” corremos el peligro de comprometer el futuro de nuestros hijos tanto físicos, como espirituales, y podríamos provocar que ellos sean desechados por Dios al seguirnos en la ceguera espiritual e “imitarnos en la manera de “mantener distancias entre unos y otros” por conceptos humanos, que hemos fomentado por siglos, más bien debiéramos invitarlos a crecer en la intimidad con Dios.  Porque si nuestros hijos proceden como nosotros hemos procedido frente a las olas del movimiento del Espíritu, que por cuanto es movimiento, está en constante renovación y avance pero ellos pueden correr el peligro de ver a otros ser puestos en su lugar, por dejarse mover por “nuestra experiencia” más que por la dirección fresca y manifestativa del Espíritu Santo, y podemos de nuevo enojar al Espíritu del Señor como en el pasado, como dice Isaías 63:10, que los israelitas fueron rebeldes e hicieron enojar su Santo Espíritu que era quien los pastoreaba. En el primer siglo resonó la voz de Esteban diciendo: «¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros». [Hechos 7:51-53]. Quiénes nos pastorean hoy, las denominaciones y sus “dogmas de hombre”, o el Espíritu Santo de manera individual. [Hechos 15:28-29; Hechos 8:26-29, 39]. Entendamos que cuando uso la expresión “de manera individual” me refiero a los ministros que hemos sido llamados por el Señor, que sabemos respetar autoridades dentro de las organizaciones, que modelamos al resto del cuerpo de Cristo.
Definitivamente en cada generación se repite la historia de los que le dan las espaldas a Dios (No importa cuán escogidos sean), por querer permanecer en el nido de la comodidad, en vez de avanzar en el entendimiento total de la verdad que debe ser completada según el propósito de Dios hasta que todos lleguemos a adquirir la estatura, la plenitud y la medida de Cristo del cual debemos obtener su imagen. [Efesios 4:13; Romanos 8:29-30]. Consciente de todo esto, les invito a que consideremos otra vez las palabras de Oseas 4:6, porque si en este tiempo de nuevo nos olvidamos de la ley de Dios abierta mediante el Nuevo Pacto en la sangre de Jesucristo quien al morir como Cordero, trajo a cumplimiento la profecía del Antiguo Testamento registrada en Jeremías 31:31-34 y ratificado en el Nuevo Testamento en Hebreos 8:1-13 por favor lea ambas porciones, repito, que si ignoramos el alcance de este nuevo pacto, Dios puede olvidarse de nuestros hijos y privarlos y darle las riquezas de su gracia a otros que están fuera y que todavía no han entrado al Reino; porque la sentencia del Antiguo Testamento en el tiempo de los patriarcas sigue resonando y si no seguimos las directrices de su Espíritu, «Él quebrantará a los fuertes sin indagación, Y hará estar a otros en su lugar». [Job 34:24]. Entendamos que hoy en pleno siglo XXI, tenemos un llamado imperativo hacia la apertura de mente y espíritu ante la palabra de restauración de principios del Nuevo Testamento, sobre todo si le prestamos más atención a las epístolas de Pablo, el apóstol de los gentiles, quien nos insta a través de los Hebreos a que avancemos hacia adelante a la madurez espiritual,porque de lo contrario nos estancamos por terquedad y ceguera.
La palabra profética de Mateo 20:16, todavía está vigente, y muchos que van de primero en la apertura al mover del Espíritu de Restauración, podrían ser considerados postreros (últimos), en participar de la manifestación de Cristo en el Cuerpo si mantenemos la “prudencia añeja” que no fue otra cosa que haber perdido la relación con el Espíritu Santo, lo que forzó a quese quedaran en las “normas surgidas de la reforma en 1517”; si somos observadores y analíticos de la historia de los últimos cincuenta años, nos daremos cuenta de que en cada ola del Espíritu el edificio crece, y necesitamos sustituir estructuras útiles para cada etapa en el desarrollo de la verdad una vez dada a los santos, porque debemos entender que a más crecimiento en el entendimiento del propósito divino, hay estructuras que se vuelven inoperantes por tanto, obsoletas para el nuevo mover que no trae nueva “doctrina”, sino nuevo nivel dimensional en el conocimiento de Cristo, lo cual nos introduce en la necesidad de crear otros esquemas o modelos de hacer la obra ¡Que nada tiene que ver con doctrina! Dios no toca lo doctrinal, eso es incólume lo que Él hace es dar mayor gracia en el conocimiento del Señor Jesucristo y su Señorío, lo que nos provee dimensiones de confianza en el obrar en su nombre apropiándonos de todo lo que Él adquirió al identificarse con nosotros en la cruz del calvario ocupando nuestro lugar en esa cruz, es todo. El lunes diecinueve de agosto tuve la más sorprendente visión que jamás haya visto, mientras adoraba al Señor, mis ojos fueron abiertos y pude ver al Señor Jesucristo sentado en su trono, y me hicieron ver hacia dentro de Él y ¡Allí estaba yo, dentro de Él! Pude ver cómo Él llenaba todo mi ser al estar dentro de Él y lo controlaba sometiéndolo a su divinidad;pero lo más asombroso fue que en la misma visión, fui de nuevo trasladado a mi habitación de nuevo y pude ver hacia dentro de mi cuerpo y veía al Señor dentro de mí, ¡Pero mi ser interno alma y mente, lo mantenían estático, sin movilización en mí haciéndolo inefectivo al prevalecer mis temores, dudas y “derechos” de humano! Rápidamente se me trajo al espíritu que esta fue la razón por la que Él no pudo hacer muchos milagros en su propia ciudad donde vivía, a causa de la incredulidad de ellos, el evangelista Mateo dice que se escandalizaban de Él. [Mateo 13:54-58]; Mientras que el evangelista Marcos escribe que Jesús estaba asombrado de la incredulidad de ellos. [Marcos 6:5-6]. ¡Dios tenga misericordia de nosotros hoy, y nos permita rebasar estaturas de adolescentes espirituales!
Estando plenamente consciente de necesidad de la operación del oficio de profetas y profetisas que cada vez más está siendo vigorizado, entronizado y teniendo aceptación en medio del pueblo de Dios, preparo esta epístola con exclusividad para videntes jóvenes revestidos del manto profético, para ayudarlos a discernir mientras son inexpertos en su llamado, los diferentes niveles y dimensiones por los que tienen que atravesar en su desarrollo hacia la maduración y entendimiento del propósito de Dios de extender su voz a la tierra,antes de ser enviados a las iglesias y mucho antes de ser proyectados nacional y continentalmente; Hasta que sus espíritus (que comienzan siendo usados como videntes=el que ve con el espíritu), adquieren la capacidad de discernir todas las cosas; mientras van siendo desarrollados efectivamente como profetas o profetisas (a través de quienes habla Dios a los hombres). ¿Por qué razón se requiere maduración en el uso de este oficio delicado? Por la razón de que existen tres fuentes que operan en el mundo espiritual las cuales debemos conocer:
1.     Dios, que habla por visiones a veces en sueños, usando su palabra Escrita…
2.     alma, que recibe imágenes a nivel consciente, subconsciente, e inconsciente…
3.     diablo, que usa las imágenes y los sueños, y sentimientos del alma para distorsionar las cosas haciendo que algunos operen a base de lo que ven en su mente surgiendo de su alma…
En ese orden en que lo presento quiero enfocar el punto que describe de qué manera los derechos y libertades que le concedemos a nuestra alma que se centra más en la obtención de sus “prioridades”, que en las cosas de Dios, limitan el crecimiento y desarrollo en la fe de nuestro espíritu hacia el llamado profético. Porque el alma vive para agradarse según su visión del mundo y sus cosas, que no debemos amar. [1 Juan 2.15-17]; Mientras que el espíritu vive para agradar y anhelar a Dios; es estando consciente de esto que escribo, para resaltar que basado en este conocimiento es que el reino de las tinieblas opera, porque desde el principio el diablo a sabido aprovechar la libertad que se le concede de acercarse a la creación humana por el área más frágil: el alma, porque a través de ella el diablo procura desviar la fe de los santos en cuanto a la aceptación sin reservasen cuanto a todo lo que es Voluntad perfecta de Dios, y en este caso incluyo el oficio de los profetas. ¿Cómo intenta anular este ministerio en la iglesias? Golpeando con descrédito filtrando espíritus de engaño a la mente de los profetas; desprestigiando así la labor de los profetas provocando confusión acerca de si es Dios o no es Dios el que habla a través de los profetas. Las Escrituras en ambos Testamentos resaltan claramente esta verdad.
Cuando sabemos que somos dirigidos por pensamientos a nivel de mente, siendo que tenemos dos mentes, la mente natural que muchas veces nos hace actuar como enemigos de Dios en el modo de pensar. [Romanos 7: 22-23; Colosenses 1:21; Romanos 8:6-10; Efesios 4:22-24]; pero también tenemos la mente de Cristo y deberíamos renovar y transformar constantemente el modo de pensar según este mundo, [Romanos 12:1-2]; para que operemos en la mente de Cristo (la cual usamos muy poco),  [1 Corintios 2:16]; sobre todo cuando sabemos que existen dos voluntades (A). La de Dios, (B). Y la del diablo que se contrapone contra todo lo de Dios; cuando aprendemos a discernir que somos influenciados por dos reinos, y que de uno de ellos viene la luz, la paz, el gozo, la salud y la provisión sin esfuerzos humanos; por supuesto que estamos hablando del Reino de Dios, que provee justicia, gozo y paz en todo lo que hacemos.
Mientras que cuando algo nos perturba el espíritu, el alma y la mente en cuanto a las relaciones en el hogar, las cuales repercutirán en la iglesia, y la sociedad entendemos que estas son injerencias del otro reino, que es reino de tinieblas, de donde vienen por permisión de Dios el desorden, la anarquía, la independencia, y la violencia de palabras y de hechos de unos contra otros; sobre todo si al final se logra manchar nuestro espíritu que es el vehículo usado por Dios para hablar en el vidente=profeta (Difícilmente Dios habla al alma de manera directa);a nuestro espíritu se le ha comisionado la responsabilidad de administrar  nuestra alma y someterla hasta tornarla a Dios; Por esa razón es de suma importancia que sepamos construir nuestras relaciones en el mundo natural, basados en el conocimiento de las injerencias del mundo espiritual. Entendiendo que si vivimos para nosotros a nivel del alma, aprenderemos a defendernos para protegernos y mantener las “posiciones” que construimos, usted sabe que hablar del alma es sinónimo de emociones y sentimientos elevados hoy, y mañana derribados según los estados de ánimo cambiantes; Mientras que si comprendemos que Dios vive en nosotros, es decir, si Él es el que toma el control de todo nuestro ser: espíritu, alma y mente, nuestras palabras serán según sus pensamientos, no según los nuestros, y caminaremos confiados de su cuidado a nosotros, porque ¡Él es un Padre sumamente Responsable! Por esa razón que establece el sello del Reino precedido por el Rey en nosotros; No podemos darnos el lujo de no evaluar cada situación que trae conflictos emocionales diarios a nuestras almas. Máxime si es que nos preciamos de decir que conocemos la Personalidad del Rey, Señor y Dios el Padre.  Cuando no hemos establecido dimensiones de intimidad con Dios ni como Dios, y mucho menos como Padre, difícilmente podemos crecer en conocer Su Carácter definido, y somos confrontados, sobre todo cuando NO entendemos que en su Personalidad Nuestro Padre y Dios es inmutable en sus decisiones, por cuanto habita la eternidad en la altura y la Santidad como se lo reveló a Isaías quien lo oyó: «Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y vivificar el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado». [Isaías 57:15-16].

Entendamos la declaración del Alto y Sublime, de acuerdo a sus propias palabras: Dios habita no solo en la altura y la santidad, sino que también habita dentro del espíritu humilde y que vive quebrantado delante de Él, y es aquí donde incursionan las tinieblas, para desmeritar el alma de las personas que Dios escoge para usarlos, porque si logra distorsionar las motivaciones del vaso que Dios usa, puede detener la obra de Dios y hacer girar a su pueblo alrededor de motivaciones ajenas a la humildad, y la sencillez,introduciendo así a su pueblo hacia el error doctrinal. Cualquier error de las tinieblas que el diablo logra introducir a la Iglesia, nos margina de caminar dentro del Carácter puro, definido y claro de Dios nuestro Padre.Si no comprendemos que la intención del diablo y sus huestes de maldad, es la de descalificarnos delante del Dios que está por encima de toda otra motivación fuera de Él, del cual procede la Integridad, y el origen de la Verdad Absoluta en Sí Mismo, tendremos la mitad de la batalla perdida.
Conscientes de que Él es el Padre de toda la creación celestial y humana, por tanto, el Dios de los espíritus de toda carne. [Números 16:22], podemos vivir confiados de sus buenos deseos hacia nosotros, sobre todo que podemos vivir seguros de que toda buena dadiva y todo don perfecto procede de Él. [Santiago 1:17], Según sus deseos de bien para nosotros. [Jeremías 29:11]. Por lo tanto, podemos caminar delante de Él en paz, sanos de motivaciones injustas, libres de codiciar lo que Él no nos adelanta por cuanto conoce que si no hemos adquirido la adultez suficiente, al recibir las cosas que “deseamos” fuera de tiempo, no sabríamos administrar sus beneficios naturales. Cuando entendemos esto, es que somos liberados de anhelar “cosas”,las cuales encarcelarían nuestras almas en las prisiones de la ansiedad, la ambición y las angustias innecesarias.

Necesitamos conocer todo esto para entender la razón por la que todo profeta antes de ser introducido a la proyección pública, primero que todo, es llamado a la intimidad con Aquel de parte del cual vamos a hablar y definir destino en la gente. «Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó?...No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, más ellos profetizaban. Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras». [Jeremías 23:18-32]. ¡Ojo! Dios nos llama a conocerle  y entenderleporque sólo así hablaremos apegados al conocimiento de su Carácter, por esa razón le reveló a Jeremías lo que le escuchó decir: «Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico en sus riqueza. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar; en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estás cosas quiero, dice Jehová». [Jeremías 9:23-24]. ¿Qué podemos comprender del Carácter de Dios en estas palabras? Que Dios quiere actitudes de justicia en su creación, basadas en el conocimiento de su Persona, y sus buenos deseos; no sobre la base de lo que hacemos pretendiendo establecer lo que somos, porque entonces estaríamos dando apertura de portillos para la serpiente antigua, que busca distorsionar la conducta que refleja a Dios en nosotros.
Desde el mismo principio de la creación Dios a concedido libertad a Satanás para que haga lo que se propone en su pretensión de ser como Dios. Por esa causa no lo detuvo cuando descendió al huerto para hablar a la mujer. [Génesis 3:1]; tampoco le impidió que se levantara contra su pueblo Israel. [1 Crónicas 21:1]; Nada hizo cuando subió a su presencia para acusar a Job. [Job 1:6-12]; Ni cuando estaba a la mano derecha del ángel de Jehová para acusar a Josué el sumo sacerdote. [Zacarías 3:1]; Con toda libertad permitió la conversación en el desierto entre él y su Hijo Amado. [Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13].  Observemos cómo se le permitió sutilmente filtrarse al alma de Pedro explotando los sentimientos humanos y egocéntricos, inspirándolo a sugerirle a Jesús a través de sus labios ¡que no se dejara matar! [Mateo 21-23]. ¿Se imagina que el Señor Jesús se hubiera dejado influenciar por Pedro? Pablo el apóstol de los gentiles también fue estorbado por Satanás para que no fuera a Tesalónica, y luego a Roma. [1 Tesalonicenses 2:18; Romanos 1:13; Romanos 15:22]. ¿Qué es lo que pretende Satanás, al estorbar, u obstruir la obra de Dios? ¡Que Dios no tenga contacto vocal con su pueblo!  Pero como el diablo no puede impedir que Dios hable, hizo y hará todo lo posible para manchar la credibilidad del pueblo en cuanto a los profetas y profetisas se refiere. Sobretodo cuando ignoramos que existe una línea muy fina que divide lo santo de lo profano en el alma, y que por causa de las motivaciones erróneas se puede pasar la línea de lo permisible en cuanto a lo profético, y entrar en el terreno del alma y sus falsas motivaciones, más adelante hablaremos de las falsas motivaciones y sus consecuencias en el oficio profético.

En mi recorrido por las Américas he encontrado infinidad de manipulaciones en el uso de los dones de Palabra de Ciencia, y profecía de tal manera que no existe una nación en la que los ministros en la iglesia ni siquiera quieren escuchar hablar de tales dones. Por esa causa de peso tenemos que ser cuidadosos en el manejo de los dones proféticos, evitando que se manche nuestra alma y se distorsione nuestro espíritu en cuanto a los dichos de Dios. ¿Cómo sabemos que Dios está hablando cosas bonitas cuando en realidad el pueblo demuestra con sus hechos que está caminando de espaldas a su Dios y su Palabra Eterna? Para que podamos tener una respuesta objetiva, se requiere conocer en la intimidad el Carácter del Dios en nombre del cual hablamos. La palabra clave en este trabajo es: Intimidad, esta es la clave para conocer a los profetas serios, intimidad con el Dios que repudia el pecado donde, y como quiera que se manifieste. Este conocimiento despierta otra pregunta: ¿Cómo sabemos que estamos no solo conociendo, sino que también entendiendo a Dios y su Palabra? Cuando dedicamos tiempo para estar en su Presencia en intimidad con Él, y entienda que no me refiero a estar encerrado todo el tiempo “orando”, porque podemos estar en medio de la gente y sin embargo, estar intima e internamente escuchando a Dios a pesar del bullicio de una conversación entre varios, porque la intimidad va más allá de solo buscar lugares para estar a solas con Dios;cierto que cuando creamos el ambiente de soledad inicial en nuestra relación que debe ser ascendente siempre,aprendemos a conocer su Carácter definido y firme en sus propósitos, de manera que con el tiempo se nos hace hábito sagrado de estar íntimamente conectados de un abismo (nuestro espíritu), a otros abismo (el Espíritu del Dios que está sentado en su Trono), y podemos estar entre la multitud, y sin embargo, mantenernos en el secreto con Dios; es estando en esa condición y estado que aprendemos y comprendemos que Él no tiene dos palabras y dos disposiciones para una misma situación. Porque cuando Él habla, espera que prestemos atención, y procuremos profundizar en comprender ¿Qué es lo que Dios quiere decir, y por qué razón está diciendo lo que está hablando? Los profetas necesitamos estar bien claros en el entendimiento de que Dios no cambia, cuánto menos su palabra hablada ya sea desde su trono o a través de nuestros espíritus y labios.  [2 Samuel 23:2] ¿Cómo sabemos cuándo estamos siendo controlados por el espíritu o por el alma? Cuando nuestras mentes están separadas del Carácter Santo del Dios que no aprueba la división en su pueblo, que no acepta el pecado de disensión y disputas que generan contiendas y producen heridas que abren las puertas al resentimiento y la falta de perdón entre su pueblo.
Definitivamente necesitamos provocar una división interna entre espíritu y alma para que podamos discernir todas las cosas, porque la peor de las divisiones la vivimos a nivel interior, aquí es donde necesitamos exponernos al Verbo Dios, muerto, resucitado y glorificado por el cual Dios habla usando nuestros labios. «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta». [Hebreos 4:12-13].
Por esta causa de peso mayor el apóstol Pablo recomienda que en el hombre exterior (el alma), procuremos vivir desgastándole derechos para que pierda su control sentimental en contra de los deseos del espíritu que es el hombre interior que constantemente necesita ser fortalecido por la relación con el Espíritu Santo. «Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas». [2 Corintios 4:16-18]; Si como profetas somos llamados a decir lo que se nos revela al espíritu en visión, o lo que se oye al interior, debemos comprender que se requiere de nosotros, una mente limpia, vacía de divagaciones y susurros que pudieran interpretarse como “palabras de Dios”, por tanto, un alma sujeta a las directrices del espíritu humano, pero sobre todo un alma segura de saber quién es delante de su Dios, libre de deseos de tener “experiencias” para tener “algo que decir a la gente”, un alma llena en su autoestima que no necesite motivaciones que la hagan sentirse “bien”, “aceptada”, o “aprobada por la gente”, sino un alma sustentada en su convicción de tener a Dios en su ser interno (espíritu y alma).

Cuando nosotros no aprendemos a tener control del alma y sus emociones, e ignoramos las volubilidades sentimentales, giramos alrededor de ella y sus diferentes estados de ánimo y allí es cuando comenzamos a ser movidos por las injerencias del otro reino. Ahí es donde se necesita discernir situaciones, pesar motivaciones y considerar las palabras, las actitudes y los estados de ánimo cambiantes con reflexión; para evitar que por su amor a nosotros, Dios se sienta invitado a estar bailando al ritmo de nuestras almas hablando lo que no piensa hablar.¡Cuidado, que podemos estar siendo entregados a caprichos cuando decimos lo que “Dios dice sin contenido bíblico”!
Cuando estamos vestidos de la promesa de profetas y profetisas, tenemos que tener mucho cuidado para no ser entregados a deseos inmaduros y volubles del alma.
Para ser profetas efectivos, tenemos que aprender a conocer las volubilidades de nuestras almas, y conocer la Firmeza del Dios que se sirve de nosotros, el cual tiene un Carácter único. Por esta razón necesitamos aprender a conocer ¿dónde está nuestra alma ubicada o buscando qué?  En el llamado esto es sumamente determinante porque si no conocemos las altas y bajas del alma, podemos ser esclavos de ella, y nos volvemos independientes de Dios y su voluntad para andar en las vanidades del alma y la verdad es que, o establecemos el alma en su lugar de sujeción y obediencia al espíritu, a la Palabra y al Espíritu Santo, o vagaremos por todas las partes que la mente quiera llevarnos (No olvidemos que la mente es parte del alma), por lo que se requiere discernimiento para conocer quién esta operando en nuestros pensamientos: Dios, la carne, o los espíritus de las tinieblas. 
Las Escrituras nos enseñan acerca de los diferentes estados anímicos por los que atraviesa el alma en su peregrinar, uno de los casos más claros es el que nos describen los hijos de Coré  que fueron inspirados a cantar de acuerdo al estado de ánimo de su rey cuando éste estaba en tiempos de angustia, de David ellos lo aprendieron bien claro, cuando le escucharon poner a su alma en el lugar donde debía estar emocionalmente, estas fueron sus palabras: «¿Por qué te abates oh alma mía, y te turbas dentro de mí?».Cuando el alma no tiene lo que quiere se abate, por eso el salmista David decía: -Dios mío, mi alma está abatida en mí-, porque en esos momentos de angustia quería estar en su palacio en vez de estar huyendo. [Salmo 42:1-2, 5-6]; Así como el alma se desvela por Dios, y siente sed de Dios, de igual manera vaga en los desiertos de la desesperación por las cosas que de momento no puede poseer.  Otro de los casos de desesperación ansiedad y angustia, nos lo describe la historia del rey Acab, cuando Nabot se negó a venderle la propiedad que le había dejado su padre en heredad. La Biblia registra que como un niño pequeño se entristeció y se enojó, se negó a comer y se acostó apesadumbrado. Podemos leerlo en 1 Reyes 21:1-5], el resto de la historia indica la manera en que Jezabel su mujer se comprometió a conseguirle la viña a costa de la vida de Nabot.  Versículos 7-16.
Elías como profeta firme en su conocimiento del Dios que le llamó, fue enviado al rey para sentenciarlo con palabras duras. Y aquí entra la mayor razón por la que los videntes-profetas-profetisas necesitamos mantenernos en la intimidad con Dios, para que no seamos presionados por temor a perder la posición a la que sólo Dios nos lleva delante de los hombres, que a veces creemos que son los que nos dan los beneficios económicos. Porque podemos ser entregados por Dios cuando pesan más los “privilegios del reconocimiento humano”, que las disposiciones limpias de motivaciones falsas a la hora de hablar en nombre de Dios.  Dios debe ser el centro de nuestro agrado (Él nos escogió), y jamás debemos pensar en nuestro beneficio, en nuestra promoción o los recursos que se puedan generar por el privilegio de ser vasos de honra en sus manos.  La Biblia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento es bien clara en definir el peligro de ser entregados por Dios a los espíritus de las tinieblas; ¡Por supuesto que primero que todo, Dios permite que seamos sometidos a pruebas de carácter en el profetismo! Para que seamos librados de formar las filas de los que “viven de lo que profetizan”, que en los tiempos del profeta Ezequiel, provocaron que Dios tuviera que hablar no solo contra los profetas entregados por Dios, sino que también hablar contra las profetisas que hasta terminaron haciendo vendas mágicas, y tomando poses y palabras extrañas en nombre de Dios para sobrevivir. [Ezequiel 13:17-23].
En una ocasión en los años 1969 fui invitado por los pastores de una afamado congregación (por respeto guardo nombre de la iglesia y las personas), para que les ayudara en un fenómeno que comenzó a través de una hermana con don de profecía genuino, además de que ambos eran reconocidos por el don de servicio a los santos muy fuerte, la situación era que el enemigo logró debilitar y desacreditar la genuinidad del don de profecías de la esposa, ella tenía semanas dando profecías de convocatoria en su casa,de manera que toda la congregación debía pasar por ese lugar porque ella tenía que darles palabras; conocedores del discernimiento del Espíritu en mi ministerio, me invitaron a ver qué podía hacer.  Tan pronto llegué a la casa el esposo,que estaba seguro de que lo que su esposa tenía era de Dios, como varios siervos pasaban por allí, al llegar se regocijó de verme también a mí, porque par a él era sinónimo de que yo estaba avalando la situación; cuando entramos a la habitación ella estaba acostada haciendo ciertos ruidos con los labios como si estuviera degustando algo y masticando, le pregunté al esposo ¿qué es eso que ella está haciendo? Él me contestó, -el Señor la está alimentando-, al escucharlo hablar ella “paró de supuestamente comer” y preguntó –y ahora quién viene-, le contestaron que era mi persona, y seguido dijo: -oh, entra mi siervo, que tengo palabras para ti, él Señor me dice que ya no te llamarás Luis Mercedes Martínez, sino que ahora serás llamado David-, y después de estar escuchándola y pidiendo dirección de cuál era el nombre principal que la usaba, pasados unos minutos me siguió diciendo disparatadas en nombre de Dios, y de nuevo me llama, -Ezequiel, te voy a dar esto, aquello y lo otro-, en seguida le respondí, -dime una cosa, ¿no que mi nombre es David?-, y en seguida rectificó diciendo, -sí, pero ese es tu nuevo nombre acá en la tierra, pero en el cielo te llamarás Ezequiel-, al escucharla hablar me paré frente a ella y le dije al espíritu de engaño acompañado del espíritu de confusión: -¡En el nombre de Jesucristo y por la autoridad de la palabra ordeno que salgas de ella y no vuelvas a perturbarla más!-, inmediatamente cayó sobre la cama y por unos minutos estuvo como inconsciente, hasta que al ordenarle al esposo que la llamara por su nombre, ella despertó preguntando: -¿qué sucede, qué me pasó?-. Podría compartir experiencias de experiencias que he visto en el ámbito del profetismo. Manipulaciones del alma que comprometen la seriedad de las personas. Los profetas serios como Moisés, Jeremías, Ezequiel, Jesús de Nazaret, Pedro y Pablo nos advirtieron acerca del peligro de ser entregados al deseo de nuestro corazón. 

Por situaciones como las que acabo de compartir, es que el profeta Ezequiel fue comisionado por su Dios, para hablar contra las mujeres que siendo engañadas por falta de relación íntima con el que habla, perdieron el rumbo de la voz de Dios y terminaron profetizando por intereses diversos hasta que se acostumbraron con el tiempo a “profetizar por ganancias”, a través de su libro Santo Dios habla acerca de las profetisas que andan como el cazador, cazando las almas de los inconstantes que siempre andan buscando palabras ilusorias, irreales, profetisas (incluso profetas), que terminan hablando las cosas que la gente quiere escuchar en sus momentos de desesperación, aunque no vivan en la paz y la santidad del Dios al cualconsultan. Muchos comienzan siendo serios en su profetismo, sin embargo, con el tiempo y por causa de las “muchas actividades”, se van diluyendo en su relación espiritual con el que llama y habla, y no saben discernir ¿qué o quién les sigue hablando y mostrando cosas? Y por las diversas circunstancias los espíritus de error distorsionan sus vidas y esos son los profetas y profetisas sin escrúpulos que aunque fueron llamados al principio, terminanusando el ministerio para vivir de la gente y sus “ofrendas”, no de Dios; y es a estos que Ezequiel es enviado para amonestarlos, porque es gentedescuidada en su relación con Dios que siempre le llegan personas que quieren escuchar sus palabras, sin tener la disposición a obedecerlas. ¿Cómo se llega a esa condición? Cuando nos enamoramos del ministerio, y del conocimiento de que cuando oramos Dios nos “habla”, sin medir la esencia de lo que Dios habla y por qué lo habla si esta en desacuerdo con su Carácter Santo, y esto sucede porque ignoramos que Dios puede entregar y de hecho lo hace, a las pasiones de la gente, y todo el que se precie de profeta o profetisa debe saber esto; por eso le habló al profeta Ezequiel para que profetizara contra las mujeres profetisas de su época, que decían a la gente lo que ellos querían escuchar, aunque estuvieran mal delante de su Dios, profetisas que les daban palabras acordes con lo que querían oír, usando sus dichos para obtener el favor y los recursos económicos de esa gente inestables; Cuando leemos los pasajes delos libro de Ezequiel y Jeremías, podemos comprender acerca del peligro de mover a Dios por las impaciencias del alma, porque debemos saber que no es tanto el diablo el que trae palabras al alma o al espíritu de sus siervos y siervas, profetas y profetizas que no saben discernir la razón por la que en la Biblia aparecen palabras de parte de Dios habladas de manera contradictoria. Y esto es lo peligroso, que provoquemos que sea Dios mismo el que hable de acuerdo a las presiones que el alma pone delante de Él, deseando y pidiendo cosas sin medir su Carácter. Podemos leer de qué manera Dios mismo engaña trayendo palabra a sus profetas, que no se detienen a meditar en la razón por la que Dios se ve forzado a tener que hablar cuando no quiere hacerlo. Podemos leerlo en Ezequiel 14:1-11], Si somos observadores, podremos discernir lo que Dios denuncia a través de Ezequiel: «Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de sus rostros. ¿Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos? Háblales por tanto, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puestos sus ídolos en su corazón, y estableciere el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos, para tomar a la casa de Israel por sus ídolos, ...yo Jehová le responderé por mi mismo...Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré en medio de mi pueblo Israel». ¿Quiénes somos los que tenemos que discernir cuando las personas nos vienen a consultar aun estando esas personas mal delante de Dios? ¡Los profetas y profetisas! Si es verdad que somos profetas de Dios, y sabemos que una persona no anda bien delante de su Dios, ¿No es verdad que lo primero que tenemos que hacer es procurar que las personas que están mal se pongan al día con Dios, cuando vienen a consultarnos?  Sin embargo, cuando sabiendo que una persona no está bien, nos dejamos “consultar” ¿No estamos buscando un beneficio personal, cuandoen realidad lo que debemos hacer es pesar la palabra que Dios nos está diciendo para alguien? ¿No es cierto que somos entregados por Dios a decir palabras convenientes cuando nos apartamos del conocimiento del Carácter Santo e Inmutable del Dios que habla palabras de bien cuando la persona está mal y sin embargo, le escuchamos decir, “palabras de bien a esa misma persona que está mal”? Los profetas, y profetisas, serios no debemos callar el mensaje pero sí entender que hay una situación que no está clara con esa persona que recibe la suministración del mensaje de bien estando mal. ¡A menos que minutos antes de venir delante de nosotros se halla arrepentido! Todo esto debemos conocerlo, cuando somos expuestos a decir lo que Dios no está diciendo por su propia voluntad.

¿Por qué Dios permite que le consulten si no están bien las personas, y expone a los profetas al peligro de ser eliminados por el mismo Dios que los llamó? Por la sencilla pero poderosa razón de que si algo deben conocer los que reciben tratos sea en sueños, visiones, o palabras audibles al oído, o dentro de ellos, primero que todo, deben conocer ¿Quién es Dios en su Corazón? Que es un Dios Firme, sin Sombra de variaciones. [Santiago 1:17];  Que NO dice una cosa hoy, y mañana otra a menos que esté entregando a alguien a una situación por la que tiene que atravesar para que aprenda lo que se le quiere enseñar.Sugiero que se lean pasajes como [Números 22:8-12; Y Números 20-21; Después léanse los versículos 22-35]. Meditando en las palabras del ángel que salió contra Balaam para resistirse contra éste porque iba.  Pero, ¿No le dijo Dios que fuera?  Si le dio esa orden, ¿Por qué ahora se enoja porque va en “obediencia a su palabra”?
Hasta que no entendemos que Dios NO es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, como lo tuvo que entender el propio Balaam. [Números 23:19]. Estaremos subiendo y bajando de acuerdo al estado de ánimo del alma que hoy nos hace orar por una cosa, y mañana por otra, que mueve al espíritu a orar por una cosa (aunque Dios no piense hablar contrario a lo que ya ha dicho), y es ahí donde recibimos una cosa, y luego otra diferente cuando pedimos, porque lo hacemos como niños fluctuantes, que no sacamos tiempo para meditar, analizar y examinar cada trato de Dios; hasta que no aprendamos a conocer la volubilidad del alma que hoy sueña sus deseos, mañana ve visiones en su mente que se vuelven imágenes y motivos de “oración por lo que quiere, y luego “escuchamos” palabras en nombre de Dios, como si fueran la perfecta voluntad de Dios, estaremos yendo a muchos lugares, sin saber que solo uno es la voluntad de Dios; Personalmente nunca me ha gustado que Dios me entregue a mi voluntad.  Cuando esto sucede, no podemos decir que no es Dios hablando.¡Claro que sí! Claro que es Dios hablando, pero la pregunta es: ¿Está hablando algo nuevo u otra cosa que invalida lo que ya ha dicho anteriormente? En ese caso debemos comprender que nos está entregando al deseo del corazón que no pesa ni medita las cosas que escucha, y que ofenden el Carácter Personal de Dios.
Los profetas necesitamos discernir cuando Dios está entregando una situación en manos de quienes la propician por su insistencia carnal ignorando el Carácter definidoinmutable y específico de Dios, los hijos e hijas de Dios jamás debemos presionar ni procurar  conseguir antes de tiempo, ni después del momento preciso y exacto lo que Dios tiene reservado en su voluntad perfecta; sobre todo evitando que Dios esté entregando a sus hijos que actuando como niños deseosos de recibir como si fuera un caramelo la “dirección divina” para hacer lo que creen que deben hacer, en vez de esperar en Dios.
Tenemos que ser cuidadosos cuando como videntes, creemos ver, escuchar o pensar que estamos recibiendo una instrucción o palabra en el sentido de que es de parte de Diosya sea personal, o para otros. Máxime cuando esos que podríamos llamar “tratos”, violan las Escrituras, o contradicen lo que ya Dios ha dicho anteriormente; Necesitamos enseñar a los videntes más nuevos en el llamado, a analizar y comparar cada trato nuevo, estudiando y revisando las palabras, visiones, sueños o géneros e interpretaciones de lenguas comparándolos con otros tratos que se hayan recibido anteriormente, ¿Cómo se aprende a conocer el Carácter Firme, Definido y concreto del Dios del cielo? Primero que todo entendiendo que Dios jamás dirá, «Los voy a engañar diciéndoles lo que quieren oír».¡No, Dios no actúa así en sí mismo! Pero sí espera, lo quiere y lo desea, que nosotros conozcamos que la que tiene que aprender a poner por obra los dichos exactos de Él como Dios Omnisciente es el alma, la cual es tentada, a veces zarandeada por los espíritu del reino de las tinieblas motivándola con ambiciones “sanas”. ¿Cuál es nuestra garantía delante de Dios para evitar los extremos? Que sepamos, creamos y entendamos que Dios no nos quiere hacer ningún daño, pero tampoco en su Omnipotencia puede prohibirle a Satanás que intente desacreditarlo haciendo que nuestra alma piense, -Oh, pero ¿por qué Dios no me deja hacer esto, o aquello si yo lo quiero?-, ¿No es cierto que Dios respeta mi voluntad y libre albedrío? Por supuesto que sí nos respeta, pero también espera y quiere que entendamos que si le rendimos nuestras vidas y confiamos en su Sabia elección para toda la vida, espera que caminemos no tanto buscando lo que nosotros queremos, sino preguntándonos ante cualquier decisión que queramos tomar: ¿Honra a Dios lo que estoy deseando aunque no sea lo que Dios tiene para mí? ¿Exalta a Dios que mi ego se sienta satisfecho aunque tenga que pagar un precio más alto por andar buscando según mi deseo, no según la Perfecta Voluntad de Dios?
Nuestra obligación como profetas de destino personal y para los que han de creer en nosotros es, que procuremos entender al Dios que no se deja presionar ni torcer el brazo; Pero que tampoco está obligado a callar cuando le pedimos “que haga lo que queremos que haga”. O es Dios en todo, y esto incluye nuestro destino final, o es Dios que escucha movido por nuestra falta de madurez que NO confía y mucho menos espera en Él pacientemente, por lo que provocamos que Él nos entregue a decir lo que Él no quiere ni piensa decir.
Hay peligro cuando corremos inspirados por la voz inconsciente del alma para justificar que “hicimos lo que Dios dijo”, no habiendo dicho nada por sí mismo, ni por su deseo. porque Dios no habla tres veces tres cosas diferentes, a menos que nos esté entregando. Cuando Dios le habló a Balaam que no fuera, y luego le dice al otro día que fuera, y cuando Balaam va, Dios envía su ángel que lo quiere matar porque va. ¿Fue el diablo que habló, o fue Dios? No, no fue el diablo el que habló, pero la entrega al deseo de Balaam sí fue de parte de Dios, quien le entregó al deseo de su corazón de ir por los beneficios que iba a recibir si profetizaba maldiciendo al pueblo de Dios; aunque tenemos que entender que Balaam no era profeta de Dios sino adivino, y como tal, aprendió que Dios no es consecuente con la ambivalencia de temperamento, Dios le dio una lección acerca de su Carácter Firme, inquebrantable, que no se contradice a sí mismo; y que no se une con las tinieblas para desechar a quien le es fiel, e Israel lo era en esos tiempos mientras avanzaba en su camino a la tierra prometida.
Balaam desconocía que Dios, jamás será incompatible con su Carácter. Si queremos ser profetas y profetisas efectivos tenemos que ser cuidadoso en no solo conocer a Dios, sino que también entenderlo, porque si no somos conscientes de esto, podríamos en algún trecho del camino profético ser entregados a voluntad del diablo que siempre persigue imitar a Dios, y ¿qué mejor que imitar a Dios en el hablar para guiar a la gente hacia sus artimañas y finalmente a su reino de tinieblas y confusión?  Lo cual hace sirviéndose de los espíritus y almas de los inconstantes, porque del profetismo serio, a la adivinación carnal hay muy poco trecho si no maduramos, por tanto, tengamos cuidado de atraer a la gente hacia caminos de error por presiones del alma. ¿Cómo evitamos ser entregados al error? Siendo aptos para discernir entre palabra y palabra, sueños, visiones y voces internas que escuchamos dentro, acudiendo al examen cuidadoso de los tratos antes experimentados acerca de un mismo asunto, y si encontramos contradicciones no solo con la Biblia, sino que con los dichos emitido,tenemos que ser conscientes de que Dios el Padre, Dios el Hijo, o Dios el Espíritu Santo, jamás hablarán cosas contradictoria porque en ellos no hay, no existe división de criterios, de palabras, ni de decisiones.
Entendamos que cuando se está en la escuela profética de Dios (el proceso del aprendizaje del Carácter de Dios), toda enseñanza es valiosísima para el futuro de millones a los que Dios dirigirá a través de nosotros si Él decidió incluirnos en su propósito profético. Sabiendo que la palabra profética para los fines de los tiempos está relacionada con lo que le dijo el ángel a Juan en la Isla de Patmos cuando le anunció que era necesario que profetizara otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. [Apocalipsis 10:8-11], entendamos que esta palabra profética es para estos tiempos en los que vivimos en el siglo XXI, porque Dios está haciendo oír su voz a través de apóstoles, profetas y los miembros del cuerpo de Cristo por palabras de profecía, géneros e interpretación de lenguas a todos los pueblos, las naciones y a toda lengua que se habla bajo el cielo, y a los reyes de las naciones Europeas.
En  estos  tiempos  finales,  comenzaremos  a  ver  como  nunca  en  la  historia  de  la  iglesia  los  cumplimientos  de  Mateo  24:24  que  dice:  «Entonces,  si alguno  os  dijere:  Mirad,  aquí  está  el  Cristo,  o  mirad,  allí  está,  no  lo  creáis.  Porque  se  levantarán  falsos  cristos,  y  falsos  profetas,  y  harán  grandes  señales  y  prodigios,  de  tal  manera  que  engañarán,  si  fuese  posible,  aun  a  los  escogidos.  Ya  os  lo  he  dicho  antes».  Conscientes  de  esto,  no  podemos  desconocer  que  como  en  el  pasado,  los  profetas  que  comenzaron  bien  en  su  labor  profética  lamentablemente  si  no  mantienen  su  humildad  y  conciencia de  transparencia,  se  aislarán  de  quienes  los  pueden  ayudar  y  con  el  tiempo  se  desviarán.  ¿Cuál  es  una  de  las  señales  que  podemos  detectar  en  los  posibles  candidatos  a  caer  en  el  error  profético?  La  tanta  “actividad”  y  la  intensa  demanda  de  atención  a  la  gente  que  los  rodean  y  “tienen  que  atender”,  por  lo  cual  se  van  debilitando  de  su  principal  objetivo:  Estar  en  la  Presencia  del  que  los  llamó.  ¿Algunas  de  las  señales  peligrosas  para  detectarlos?  Cuando  su  tiempo  de  oración  como  fuente  de  intimidad  con  Elohim,  es  desviada  hacia  la  oración  por  las  cosas  propias  del  ministerio,  es decir,  lo  que  antes  era  oración  de  deleite,  ahora  se  transforma  en  oración  para  “retener  la  unción”;  y  el  ayuno  que  antes  se  hacía  por  las  almas  atadas,  ahora  se  vuelve  ayuno  para  “mantener  la  fe”  en  que  van  a  suceder  los  milagros  cuando  se  le  ministra  a  las  masas;  por  supuesto  que  en  ese  trajín  en el que  se  agota  tiempo,  energías  y  descanso,  la  lectura  de  la  Biblia  se  hace  difícil,  y  cuesta  leerla,  por  lo  que  se  acude  a  ella  para  “buscar  el  mensaje  o  la  enseñanza  cuando  se  les  invita”,  es  en  ese  corre  y  corre  hacia  los  lados  en  vez  de  hacia  arriba,  que  se  comienzan  a  recibir  “revelaciones  y  enseñanzas  que  contradicen  la  palabra”,  y  para  empeorar  la  situación,  no  le  dan  cuentas  a  nadie  cercano  que  los  pueda  corregir,  sobre  todo  porque  “son  los  ungidos”,  es  así  que  comienzan  a  surgir  los  falsos  profetas;  el  apóstol  Juan  denunció  que  los  falsos  profetas  y  los  falsos  cristo  originalmente  salieron  de  la  iglesia:  «Hijitos,  ya  es  el  último  tiempo;  y  según  vosotros  oísteis  que  el  anticristo  viene,  así  ahora han  surgido  muchos  anticristos;  por  esto  conocemos  que  es  el  último  tiempo.  Salieron  de  nosotros,  pero  no  eran  de  nosotros;  porque  si  hubieran  sido  de  nosotros,  habrían  permanecido  con  nosotros;  pero  salieron  para  que  se  manifestase  que  no todos  son  de  nosotros.  Pero  vosotros  tenéis  la  unción  del  Santo,  y  conocéis  todas  las  cosas».  [1  Juan  2:18-20].

Entendamos  que  en  el  pasado,  ningún  falso  profeta  se  introdujo  a  la  iglesia  desde  el  mundo;  como  tampoco  en  estos  tiempos  finales  vendrá  nadie  del  mundo  porque  jamás  sería  aceptado.  Desde  siempre,  ningún  falso  profeta  salió  del  mundo  sin  antes  haber  estado  en  la  iglesia.  De  igual  manera  hoy,  como  evidencia  de  que  estamos  viviendo  los  tiempos  finales  la  proliferación  que  va  a  acompañar  a  la  iglesia  paralela  a  la  poderosa  manifestación  del  Cuerpo  de  Cristo,  es  la  aparición  de  los  falsos  profetas  y  profetisas  que  prepararán  el  ambiente  de  incredulidad  que  quedará  en  los  lugares  donde  las  naciones  se  cierren  a  lo  sobrenatural  producido  de  parte  de  Dios;  pero  cada  día  más  se  abrirán  a  lo  falso  y  profano  hasta  que  aparezca  el  falso  profeta  precursor  del  anticristo  anunciado  en  2  Tesalonicenses  2:3-12,  que  atraerá  a  todos  los  que  dejaron  de  creer  a  la  verdad  que  será  enturbiada  por  las  operaciones  de  los  farsantes  que  provocarán  que  la  gente  que  fue  creada  para  creer  en  algo  se  sujeten  y  crean  a  la  mentira.
Dios  nos  ayude  a  discernir  los  tratos,  pero  por  sobre  todas  las  cosas  a  no  traicionar  a  Dios  avalando  a  quienes  veamos  que  aunque  comenzaron  bien  con  Palabra  y  unción  sobria,  estén  desviando  su  rumbo  en  el  llamado,  hablando  y  haciendo  cosas  que  no  tengan  contenido  bíblico,  porque  estos  son  tiempos  de  definiciones  correctas,  en  los  que  tienen  que  sobresalir  los  principios  divinos  inalterables,  y  el  amor  inalterable  al  Señor  y  su  Palabra  sin injerencias  con  las  tinieblas.  Somos  llamados  a  no  aceptar,  nada  que  no  podamos  probar  con  las  páginas  de  la  Biblia  de  Génesis  a  Apocalipsis.

 Estos son extractos del Libro, que estoy escribiendo titulado: Profetas y Profecías en el programa de Dios, del cual he entresacado algunos pasajes para colaborar con un profeta joven y con promesas de grandeza.

Dr. y  apóstol  Luis Mercedes

A los Pies de Jesucristo.